La menstruación es la única sangre que no sale de la violencia, y es la que más asco les da

La menstruación es la única sangre que no sale de la violencia, y es la que más asco les da



  • Pieza Original
  • Acrílico e hilo teñido con menstruación bordado sobre lienzo
  • 80 x 60 cm
  • Firmado y fechado al reverso
  • Incluye certificado de autenticidad

Para la realización de esta obra teñí el hilo de bordado con mi sangre menstrual. Al ser una mujer cisgénero menstruante, se me enseñó que desde mi primera menarquia tenía que ocultar mi biología. Que no debo de hablar de esto con mis amigas, ni mis familiares, ni con la mitad de la población mundial que también menstrúa. Ocultar la repulsión que se nos impuso.

La persona menstruante que utiliza toallas sanitarias, tampones, o papel higiénico ven solamente el vestigio impregnado en el producto sanitario. Al usar la copa menstrual, he reflexionado que no todes tienen la accesibilidad de apreciar la sangre menstrual como es realmente. Ver cambiar el color y la textura a través de los días, tocarla y aceptar que mis “residuos” son míos y yo tengo el control solamente de mí misma.

Somos seres biodegradables y orgánicos, y la manera de culminar el ciclo en la que el ser germina en la tierra y vuelve a ella no es necesariamente engendrando un hije. A través de la menstruación, las células muertas del endometrio crean vida. Creo vida a través de mi arte.

Una obra dicotómica entre la muerte y la vida. Utilizar la materia como parte del discurso. En representación de que menstruar no es sinónimo de desechar, y que tampoco es sinónimo de ser mujer.